sábado, 1 de febrero de 2014


El Aula de la Educación Superior

Llegar puntual, presentar los trabajos autónomos, exponer o presentar una exposición y no tener ni una sola i, de inasistencia, sería un sinónimo de ¿“buen estudiante”? suponiendo que así fuese, para los estudiantes del siglo XXI ese concepto ya caducó, ahora el universitario(a) significa libertinaje para estudiar, para presentar trabajos y mucho más si se trata de asistencia a clases, ellos lo consideran una opción más no obligación u oportunidad para obtener un título y aportar en un futuro a la sociedad.

 
La aulas de clase son el punto de encuentro para establecer un diálogo sobre los pasatiempos chismes, tertulia, bromas, salón de belleza, especialmente por las mujeres que se sientes más cómodas utilizando sus productos de belleza en la hora de clases, juegos de azar con naipes, restaurantes, etc. Olvidándose de que es un centro de estudios.

Tomando en cuenta que al estudiar en una institución de Educación Superior, demuestra una preparación de tercer nivel, suficiente


 

para ejercer como profesional, pues no representa nada en absoluto, porque los y las estudiantes aprovechan el tiempo en estos lugares, no para educarse sino para divertirse.

 Por supuesto que no está mal que sociabilicen, el problema radica en su creencia de aplicarlos en sus docentes, que tampoco estaría tan mal, pero si sería una crisis que el nivel de confianza pretenda ser intercambiado por una calificación o mínimo un plazo para presentar un trabajo atrasado. Obviamente se trata de un acuerdo entre estudiante alumno, pero no se debe caer nunca en abusos, ambos deben establecer un límite y que a pesar de las reformas y transformaciones que ha tenido la educación a comparación del siglo pasado no existe un modelo distinto de pedagogía porque lo único que se ha involucrado es la tecnología es decir: redes sociales y convergencia digital.